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Mujeres, tiempos políticos distintos

Staff Domo de Cristal
Voto mujer

Por José Sobrevilla

Toda la vida dedicada a ellas. Piezas poéticas, literarias, musicales han ensalzado su presencia tanto para bien como para mal, por aquello de los despechos, pero su participación social, especialmente en el reconocimiento de sus derechos políticos −en el mundo− ha sido muy dispar. Por ejemplo, el primer país que otorgó voto a las mujeres en elecciones nacionales fue Nueva Zelanda, en 1893; después vino Australia, en 1902, aunque inicialmente excluyó a las mujeres indígenas. En 1906 Finlandia fue el primer país europeo en permitir el sufragio femenino y sus candidaturas; y fue hasta 1915 cuando Dinamarca les reconoció el voto en elecciones parlamentarias.

Tres años después, en 1918, con ciertas condiciones, el Reino Unido concede el voto a mujeres mayores de 30 años, pero fue hasta 1928 cuando igualaron sus derechos con los hombres. Fue hasta 1920, cuando nuestros vecinos del norte, Estados Unidos, aprobaron la 19ª Enmienda garantizando voto sin importar sexo; pero fue Ecuador el primer país latinoamericano que les reconoció el sufragio, en 1929. España lo hizo hasta 1931, durante la Segunda República; y Francia, en 1945, tras la Segunda Guerra Mundial. El país mexicano reconoce hasta 1953, plenamente, el derecho de las mujeres a votar y ser votadas en elecciones federales; mientras que Suiza lo hizo en 1971; y −muy rezagado− Arabia Saudita, en 2015 permitió por primera vez que sus mujeres votaran y se postularan para elecciones municipales.

A estas alturas, con el triunfo de @ClaudiaShein_ en la presidencia del país, ha sido recurrente escuchar “Es tiempo de mujeres” y “llegamos todas”, y desde ese momento, en su primer grito de independencia, en 2025, después de las loas tradicionales a Hidalgo, Morelos, Allende, incluyó a mujeres que jugaron papeles principales en la lucha independentista, y que, durante mucho tiempo, habían sido relegadas en la memoria oficial: Josefa Ortiz de Domínguez (también llamada Josefa Ortiz Téllez-Girón), Leona Vicario, Gertrudis Bocanegra y Manuela Medina; pero además, extendió el homenaje a mujeres anónimas e indígenas que participaron en la causa de la independencia.

Sí, es ‘tiempo de mujeres’, pero desde que asumió la presidencia del país (octubre de 2024) hasta marzo de 2026, ¿cómo han evolucionado los reportes oficiales de agresiones en su contra? Los datos disponibles más recientes provenientes de fuentes como el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que publican cifras periódicas sobre violencia de género, feminicidios y delitos sexuales, no han sido tan halagadoras.

En 2025, el SESNSP reportó un promedio de 9 a 10 feminicidios diarios en México, cifra que se mantiene estable respecto a años anteriores. En cuanto a violencia sexual, acoso y violación, las denuncias han mostrado un incremento sostenido en 2025, con más de 30 mil carpetas de investigación abiertas en el año. Mientras que la violencia familiar sigue siendo lo que más han denunciado las mujeres con más de 280 mil casos en 2025, lo que representa un aumento respecto a 2024. Incluso, todos fuimos testigos de cuando la propia presidenta Sheinbaum fue víctima de acoso en vía pública (noviembre de 2025) por un sujeto llamado Uriel Rivera Martínez, lo que visibilizó la persistencia de la violencia hacia las mujeres en todos los niveles sociales.

Los datos oficiales son publicados con rezago; por ejemplo, las cifras de 2026 aún no están disponibles en su totalidad; y los registros reflejan denuncias formales, por lo que, pese a ser ‘tiempo de mujeres’ existe un subregistro significativo debido a la falta de confianza en las instituciones o miedo a represalias. Las organizaciones civiles señalan que la violencia contra mujeres se mantiene en niveles críticos, pese a los programas federales y estatales de prevención.

En resumen: desde la llegada de Sheinbaum a la presidencia, los indicadores oficiales muestran que la violencia contra las mujeres no ha disminuido y se mantiene en cifras alarmantes, con feminicidios diarios y un aumento en denuncias por violencia familiar y delitos sexuales.

Por ejemplo, de enero a febrero (2026) ha habido cincuenta y cuatro feminicidios (enero) concentrados en Sinaloa, CDMX, Estado de México y Tamaulipas, sin embargo, aún son datos parciales, y las organizaciones reportan repunte en violencia contra mujeres. La Reforma al Código Penal aprobada en febrero, señala que el abuso sexual se perseguirá de oficio y se endurecen penas; no obstante, los primeros meses del año muestran repunte de asesinatos y violencia extrema.

Ante esto, el gobierno mexicano, en los dos últimos años, ha implementado una serie de medidas para enfrentar el feminicidio y la violencia contra las mujeres; sin embargo, los resultados siguen siendo mixtos: hay avances normativos y de coordinación institucional, pero también críticas por falta de recursos y por el impacto de la militarización y la austeridad.

En 2024 se han reforzado los protocolos de atención y prevención; se fortalecieron mecanismos de respuesta inmediata, acompañamiento y reparación del daño para mujeres en situación de violencia. Estos protocolos buscan garantizar atención física, emocional y psicológica con perspectiva de género; también se han implementado sistemas de colaboración entre los tres órdenes de gobierno y los poderes de la Unión, con el objetivo de que cada institución pública asuma corresponsabilidad en la lucha contra los feminicidios.

También la aplicación de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV), misma que ha sido el marco central para prevenir, sancionar y erradicar la violencia en todas sus formas. Se han promovido acciones para fortalecer su implementación en estados y municipios. Organismos internacionales y colectivos feministas han señalado que los recortes han debilitado a organizaciones de mujeres y limitan la efectividad de las políticas públicas.

A pesar de las medidas, la violencia feminicida sigue en niveles alarmantes, lo que ha generado movilizaciones sociales y críticas de colectivos feministas. La paradoja es que, aunque hay avances legales y normativos, la violencia contra las mujeres sigue en niveles epidémicos. Pero tan es tiempo de mujeres que, este viernes 6 de marzo, La Jornada de Aguascalientes, LJA.MX da a conocer que por presiones en redes sociales y colectivos feministas, se revocó la convocatoria del Ayuntamiento de Santo Domingo Tehuantepec, Oaxaca para realizar un taller de cómo elaborar un “kit forense en caso de desaparecer”.

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