
Así lo dice La Mont
¿Más Sansores?
Aunque el calendario oficial marca 2027 como el año de la gran decisión, en las instituciones y plazas públicas de Campeche la sucesión es ya el eje sobre el cual giran todas las conversaciones. La entidad se encuentra en un punto de inflexión, donde el proyecto de la Cuarta Transformación enfrenta su prueba más severa: sobrevivir a sus propias contradicciones y al desgaste natural del ejercicio del poder.
¿Consenso?
La interrogante que domina el ambiente político es si Morena logrará refrendar su mandato en las próximas elecciones. La respuesta se ha vuelto compleja. El partido guinda mantiene una base social sólida, alimentada por los programas federales y la narrativa de cercanía con el pueblo que emana desde el centro del país. Sin embargo, el contexto local es distinto. El gobierno actual ha navegado por aguas turbulentas, enfrentando crisis de seguridad y un descontento creciente en sectores que originalmente apoyaron el cambio. La posibilidad de un triunfo depende hoy, más que nunca, de la capacidad de unidad interna, una cualidad que ha mostrado fisuras profundas en meses recientes. El electorado campechano ha demostrado históricamente ser observador y, en ocasiones, pendular, lo que obliga al oficialismo a no dar nada por sentado en un territorio donde las lealtades pueden ser tan volátiles como el clima tropical.
Elección
En este tablero, la oposición busca su lugar con estrategias divergentes. ¿Qué partido tiene realmente la capacidad de competir contra la maquinaria de Morena? La mirada se posa inevitablemente sobre Movimiento Ciudadano. El partido naranja ha logrado capitalizar buena parte del voto joven y de las clases medias urbanas, posicionándose como la alternativa más viable frente al bloque gobernante. Su crecimiento en la capital y en municipios clave lo coloca en una posición de privilegio para encabezar un frente opositor, formal o de facto. Por otro lado, la coalición tradicional conformada por el PRI y el PAN lucha por sacudirse el estigma del pasado. Si bien conservan estructuras territoriales y un voto duro que no puede ignorarse, su margen de maniobra se ha reducido. El reto para la oposición no es solo presentar un candidato carismático, sino articular un proyecto que convenza a quienes se sienten defraudados por el gobierno actual sin prometer un retorno a las prácticas que el estado ya rechazó en las urnas.
Planeación
Uno de los mayores obstáculos que enfrenta el oficialismo para sostener su narrativa de austeridad y honestidad es el reciente escándalo relacionado con la deuda contratada por la administración de Layda Sansores. La solicitud de un crédito por mil millones de pesos ha desatado una tormenta política que ha trascendido las fronteras estatales. Lo que hace particularmente corrosivo este caso es la justificación y el momento de su contratación. Para amplios sectores de la sociedad —y de manera sorprendente para una parte de la propia bancada de Morena en el Congreso local— esta deuda representa una contradicción frontal con los principios de no endeudamiento que promueve la dirigencia nacional del partido. El escándalo no radica solo en el monto, sino en la percepción de que estos recursos podrían ser utilizados para subsanar deficiencias de planeación o, en el peor de los casos, para pavimentar el camino electoral hacia 2027. La ruptura pública de varios diputados morenistas con la gobernadora, motivada precisamente por la imposición de este crédito, ha dejado al descubierto que el mando vertical ya no es absoluto y que el costo político de la deuda será un fardo pesado en la campaña de 2027.
A pesar de este clima de confrontación, los nombres de quienes aspiran a la silla gubernamental ya circulan con fuerza. En el flanco morenista, las figuras de Pablo Gutiérrez Lazarus, alcalde de Ciudad del Carmen, y José Antonio Jiménez Gutiérrez, presidente del Congreso local, emergen como los perfiles más viables. Gutiérrez Lazarus cuenta con el peso de gobernar el municipio económicamente más importante del estado, mientras que Jiménez ha ganado notoriedad por su postura crítica y su intento de marcar distancia frente a las decisiones más polémicas del Ejecutivo estatal. Del lado de la oposición, la figura de Eliseo Fernández Montufar es real al interior de Movimiento Ciudadano, al mantener una presencia constante pese a las controversias legales que lo han rodeado. Asimismo, en el PRI y sus aliados destacan figuras con experiencia administrativa y arraigo local que intentan reagruparse para presentar una opción competitiva que aproveche las grietas del bloque oficialista.
Desenlace
La sucesión en Campeche no será un proceso predecible. La combinación de un gobierno que enfrenta una crisis de credibilidad, una oposición que percibe la oportunidad de revancha y una fractura interna en el partido en el poder crea un caldo de cultivo para una de las contiendas más cerradas que haya vivido la entidad. El electorado, atrapado entre la nostalgia, el desengaño y la esperanza de una estabilidad que hoy parece distante, tendrá la última palabra. Lo cierto es que el 2027 ya está en marcha: en cada debate legislativo, en cada reclamo por la deuda y en cada movimiento de piezas de quienes sueñan con dirigir los destinos de la tierra del jaguar.
Por: Federico La Mont
Domo de Cristal
No hay comentarios