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Infonavit: créditos impagables y corrupción durante los gobiernos neoliberales

Staff Domo de Cristal
Infonavit

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• El problema de los créditos de vivienda otorgados durante el periodo neoliberal radicó en un modelo financiero corrupto que, mediante la actualización anual en Veces Salario Mínimo (VSM) o en UMAS, generaba una deuda creciente e impagable.

Los créditos del Infonavit basados en Veces Salario Mínimo (VSM) fueron el esquema estándar de financiamiento antes de 2018. En este modelo, tanto el saldo total de la deuda como las mensualidades no estaban denominados en una cantidad fija de dinero (pesos), sino en múltiplos del salario mínimo vigente.

Estos préstamos basados en VSM ajustaban la deuda y los pagos con cada aumento al salario mínimo, lo que hacía crecer el saldo sin que el trabajador viera una reducción real de su hipoteca, generando problemas financieros a largo plazo.

Si bien los incrementos al salario mínimo durante las administraciones neoliberales fueron bajos, tenían la capacidad de aumentar el capital y los intereses del crédito que los trabajadores debían pagar al adquirir una vivienda, lo que volvía estos financiamientos impagables.

Los gobiernos de la Cuarta Transformación (4T) han impulsado una política de aumentos significativos al salario mínimo para que los trabajadores recuperen su poder adquisitivo. Sin embargo, este cambio impactó negativamente a quienes ya contaban con un crédito del Infonavit adquirido en los gobiernos neoliberales, pues dichos incrementos provocaban que sus deudas crecieran aún más bajo el esquema VSM.

Funcionamiento de los créditos VSM

Unidad de medida: A diferencia de los créditos actuales otorgados en moneda nacional, estos créditos utilizaban el salario mínimo como referencia para determinar tanto el monto del préstamo como la mensualidad.

Incremento anual del saldo: El aspecto más crítico era que cada aumento al salario mínimo implicaba un incremento proporcional del saldo total de la deuda y de la mensualidad. Esto ocasionaba que, aun pagando puntualmente, el saldo creciera más rápido de lo que se amortizaba.

Ajuste por inflación (desde 2016): Tras una reforma en 2016, los créditos se desvincularon del aumento directo del salario mínimo y comenzaron a ajustarse con base en el menor incremento entre el salario mínimo y la Unidad de Medida y Actualización (UMA). No obstante, el saldo y los pagos continuaban aumentando cada año.

El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha implementado cambios para favorecer a las y los acreditados del Infonavit. Entre ellos, se determinó congelar la deuda durante 2025 y 2026, estableciendo que el valor de la Unidad Mixta Infonavit (UMI), referencia para estos créditos, tuviera un incremento de 0.00 %, lo que efectivamente congela tanto el saldo como las mensualidades durante este periodo.

Asimismo, el Infonavit mantiene de manera permanente el Programa de Responsabilidad Compartida, mediante el cual los trabajadores pueden convertir sus créditos de VSM a pesos. Con esta conversión, la deuda se congela de forma definitiva, la mensualidad se vuelve fija y, en muchos casos, se aplican descuentos al saldo.

Los créditos del Infonavit adquiridos durante los gobiernos neoliberales se volvieron impagables principalmente por un esquema de indexación al salario mínimo y a la UMA, que hacía que la deuda creciera año con año a pesar de los pagos, sumado a intereses elevados y una mala gestión institucional. Esto creó un ciclo vicioso en el que el saldo aumentaba en lugar de disminuir, situación que comenzó a revertirse durante las administraciones del presidente Andrés Manuel López Obrador mediante una reestructuración masiva.

En la actualidad, se calcula que existen alrededor de 843 mil viviendas “emproblemadas” en México, principalmente relacionadas con el Infonavit. Estas viviendas fueron construidas en lugares inadecuados, con créditos impagables o bajo esquemas de administraciones anteriores, lo que derivó en abandono, vandalismo u ocupación irregular por terceros.

El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum realiza un censo de estas propiedades para determinar su situación. Hasta ahora, se han revisado 168 mil viviendas, de las cuales 145 mil están ocupadas y 23 mil se encuentran deshabitadas o vandalizadas, con el objetivo de regularizarlas, evitar desalojos y prevenir fraudes, de acuerdo con reportes de junio y julio de 2025.

Durante el periodo neoliberal se construyeron viviendas en zonas alejadas de los centros de trabajo y sin servicios básicos, lo que las hacía inviables para la vida cotidiana de las familias trabajadoras.

El Infonavit también ha detectado redes de corrupción que involucran a desarrolladoras inmobiliarias, notarios, despachos de cobranza y exfuncionarios, lo que ha derivado en despojos masivos, ventas fraudulentas de viviendas y fraudes financieros contra derechohabientes. Estos esquemas provocaron pérdidas millonarias y afectaron a miles de trabajadores, particularmente en estados como el Estado de México, Jalisco y Tlaxcala.

Informes recientes del Infonavit, a finales de 2024 y principios de 2025, revelaron una compleja red de corrupción que involucró a desarrolladoras, funcionarios del instituto, notarios y jueces, especialmente durante los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.

Durante el gobierno de Felipe Calderón (2006-2012) se implementó un rescate financiero al sector inmobiliario y a intermediarios hipotecarios para mitigar los efectos de la crisis económica de 2008.

Puntos clave del rescate y su impacto en las inmobiliarias

“Fobaproa sigiloso”: Analistas y reportajes han calificado estas acciones como un rescate discrecional que ascendió a aproximadamente 40 mil millones de pesos para salvar carteras hipotecarias y deuda bursátil de grandes empresas.

Beneficiarios: El programa favoreció principalmente a grandes desarrolladoras como Geo, Homex y Urbi, bajo el argumento de preservar el empleo y la estabilidad económica.

Mecanismos de apoyo

Inyección de recursos: Se destinaron miles de millones de pesos del erario de forma extraordinaria, en muchos casos sin aprobación previa de la Cámara de Diputados, a través de la Secretaría de Hacienda.
Subsidios a la demanda: Se incrementaron los apoyos para que familias de bajos ingresos adquirieran viviendas construidas por estas desarrolladoras.
Condonaciones fiscales: Empresas como Casas Geo recibieron condonaciones de impuestos millonarias.
Sociedad Hipotecaria Federal (SHF): Participó como instrumento clave del esquema de financiamiento, a las desarrolladoras inmobiliarias, con lo que la banca de desarrollo, quedo descapitalizada, ya que no pudo recuperar muchos de los créditos.

Consecuencias a largo plazo

Ciudades fantasma: El modelo impulsó la construcción masiva de viviendas de baja calidad, aproximadamente 650 mil acreditadas por el Infonavit, en zonas remotas y sin servicios.
Abandono y deterioro: Muchas viviendas terminaron abandonadas, mientras que empresas rescatadas, como Geo, se declararon en quiebra años después.
Investigaciones recientes: Existen reportes sobre investigaciones relacionadas con la presunta triangulación de recursos del Infonavit hacia cuentas vinculadas al expresidente en años posteriores a su mandato.

En resumen, el problema de los créditos de vivienda en el periodo neoliberal se originó en un modelo financiero corrupto que, mediante la actualización anual en VSM o UMAS, generó una deuda creciente e impagable. Las soluciones implementadas en años recientes buscan corregir esta problemática estructural y brindar certeza financiera a millones de familias mexicanas.

Por: Eduardo Esquivel Ancona

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