Canalizaron todo lo aprendido sobre cómo encender audiencias en su nuevo álbum, hickey. Fiel a su nombre, este proyecto más reciente es, en palabras de Royel, “sucio, atrevido, provocador y romántico al mismo tiempo”. También representa un claro paso adelante para la banda: más limpio, más seguro y constantemente deslumbrante. Canciones como “moody”, un himno de rock relajado que es la respuesta de Melbourne a “Mardy Bum” de Arctic Monkeys, y los ritmos motorik de “say something” muestran un sonido refinado pero enérgico. Es mucho menos críptico que su pasado con “oysters in their pockets”, con letras más directas, literales y pensadas para ser entendidas por todos.
No hay comentarios